Cuáles son los tres tipos de implantes dentales y en qué se diferencian

El implante dental es un tornillo de titanio o zirconio que se inserta en el hueso y actúa como raíz artificial sobre la que, posteriormente, se fija una corona a través de un conector.

Es la solución más utilizada para sustituir dientes perdidos. Consiste en un tornillo Es como recuperar tu diente, asemejándose en función, estabilidad y comportamiento a largo plazo.

Cómo es el procedimiento de colocación paso a paso

 

1º Planificación y diagnóstico previo

Antes de cualquier cirugía se hace una valoración completa: estado del hueso, encías, mordida y piezas presentes. Para eso se utilizan radiografía panorámica, TAC o escáner 3D y fotografías intraorales. 

Persona haciendose una radiografia panoramica para poder realizarse un implante.

Esta fase es la que más determina el resultado final, porque sin un buen diagnóstico la cirugía no puede planificarse con precisión.

Con toda esa información se diseña el plan: cuántos implantes, el tipo de material, en qué posición exacta, y si el caso permite carga inmediata o requiere un protocolo convencional en fases. En muchos casos se diseña digitalmente una guía quirúrgica a medida, que durante la cirugía orienta el instrumental con una precisión milimétrica. Esto se conoce como cirugía guiada.

 

2° La cirugía

¿Duele ponerse un implante dental? Es probablemente la pregunta que más hacen los pacientes antes de decidirse. La respuesta es que durante la colocación no se siente dolor. El procedimiento se realiza con anestesia local y la zona queda completamente dormida.

Lo que sí puede aparecer después, cuando la anestesia pasa, es una molestia leve o moderada durante los primeros días. Inflamación, algo de sensibilidad en la zona y, en ocasiones, un leve hematoma. 

Todo eso es normal y se controla bien con la medicación indicada. La mayoría de los pacientes describe la recuperación como más llevadera de lo que esperaban.

3° Osteointegración: el periodo clave

Tras la cirugía, el implante necesita tiempo para fusionarse con el hueso. Este proceso se llama osteointegración y es el que garantiza que el implante quede estable de forma permanente. Dependiendo de la calidad ósea y del sistema de implante utilizado, puede durar entre 6 y 12 semanas.

Durante ese periodo se hacen controles periódicos. Si el caso no permite carga inmediata, el paciente lleva una prótesis provisional mientras espera.

4° Colocación de la corona definitiva

Cuando el implante está integrado, se coloca el pilar y la corona definitiva. Se toma una impresión o escaneado digital de la boca para que el laboratorio fabrique la corona a medida: en color, forma y tamaño, ajustada a la mordida y al resto de los dientes. 

Dependiendo de las necesidades y el presupuesto de la persona, se va a elegir el tipo de material para la corona. 

El objetivo final es que el implante se comporte como un diente natural. Que no se note, que sea cómodo al masticar y que se integre bien en la sonrisa.

Tipos de implantes dentales con tornillo

Dentro del grupo de implantes con tornillo hay distintas variantes según el material, el protocolo de carga y la situación del hueso. No todos los casos son iguales, y la elección depende de la valoración clínica.

Las coronas se fabrican en 3 tipos de materiales según el caso y las preferencias del paciente.

Según el material: titanio o zirconio

El titanio es el material estándar en implantología. Tiene décadas de evidencia clínica, una biocompatibilidad excelente y una capacidad de osteointegración muy contrastada. Los implantes de alta gama se fabrican con titanio de grado médico IV o V, con propiedades biomecánicas superiores. 

Su único punto débil en términos estéticos es el color grisáceo, que en pacientes con encías finas y en zonas muy anteriores puede generar un ligero tono gris en la línea gingival.

El zirconio es una cerámica técnica de alta resistencia y color blanco. Al ser completamente inerte y tener una superficie muy lisa, dificulta la adhesión bacteriana y elimina el riesgo del halo grisáceo. Es la opción preferida en casos donde la estética es crítica o el paciente tiene sensibilidad a los metales

Su coste es superior al del titanio y no todos los casos son candidatos ideales para este material.

Según el protocolo de carga

Carga convencional o diferida: Se coloca el implante y se espera el periodo de osteointegración completo antes de poner la prótesis. Es el protocolo más habitual cuando la situación del hueso requiere más tiempo de integración.

Carga inmediata: Cuando la estabilidad primaria del implante es suficiente desde el primer momento, es posible colocar una prótesis provisional fija el mismo día de la cirugía o en las primeras 24 horas. 

Reduce significativamente los tiempos de tratamiento y el impacto en el día a día del paciente. No es válida para todos los casos: requiere buena calidad y cantidad ósea y una planificación muy cuidadosa.

Según la situación del hueso

En casos con hueso suficiente, se colocan implantes convencionales de longitud estándar. Cuando el hueso disponible es más limitado, existen alternativas: implantes cortos o inclinados que evitan estructuras anatómicas sensibles, y en casos de atrofia severa del maxilar superior, implantes cigomáticos que se anclan en el hueso del pómulo. 

 

Ventajas e inconvenientes

Ventajas

Inconvenientes

Resultado más parecido a un diente natural.

Requiere cirugía con anestesia local.

Estabilidad firme: no se mueve ni depende de otros dientes.

Periodo de osteointegración de varias semanas.

Previene la pérdida de hueso en la zona.

No apto si hay ciertas enfermedades sistémicas no controladas.

Resultado estético natural, tanto en color como en forma.

El tabaco aumenta el riesgo de fracaso.

Duradera a largo plazo con buen mantenimiento.

Inversión inicial mayor que otras soluciones.

No afecta a los dientes vecinos.

Molestias postoperatorias leves los primeros días.

Higiene similar a la de los dientes naturales.

Requiere revisiones periódicas para su mantenimiento.

Cuidados posteriores y seguimiento

Un implante bien colocado puede ofrecer resultados muy duraderos, pero solo si se cuida correctamente.

Los primeros días

Justo después de la colocación, hay que seguir las indicaciones concretas del dentista: dieta blanda, evitar el tabaco, no enjuagues vigorosos las primeras 24 horas y aplicar frío en la zona si hay inflamación. No es un periodo complicado, pero sí es importante no forzar la zona para que el proceso de cicatrización arranque bien.

Higiene diaria a largo plazo

Una vez colocada la corona definitiva, la higiene del implante es similar a la de cualquier diente natural: cepillado adecuado al menos dos veces al día, uso de hilo dental específico para implantes o cepillos interproximales y colutorio

La diferencia respecto a un diente natural es que el implante no tiene nervio, así que no avisa con dolor si algo va mal. Por eso las revisiones periódicas son imprescindibles.

Revisiones y seguimiento

El seguimiento regular permite detectar a tiempo cualquier señal de periimplantitis, que es la infección de la encía y el hueso que rodea el implante. Es la complicación más habitual a largo plazo y la principal causa de fracaso tardío, pero cuando se detecta pronto, se puede tratar de forma eficaz.

Si con el tiempo notas sensibilidad inusual, la corona parece moverse o hay molestia al morder, conviene consultarlo sin esperar.

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